“La franca pesadilla, su yegua pasta en mi”
Luis Benitez.
“Los bárbaros poseen la ingenuidad de lo que fuimos”
Luis Benitez
Treinta años después de haber sido galardonado con el Premio Joven Literatura 1996 de la Fundación Amalia Lacroce de Fortabat en la Republica Argentina, el libro de poemas “La Yegua de la Noche” (*), del multi laureado y prolífico poeta y escritor argentino Luis Benítez, ve la luz por vez primera en su país, publicado por Tiempo de Parque Ediciones, en la ciudad de Buenos Aires. La primera y única aparición en el mundo editorial del poemario había sido en Santiago de Chile en el año 2001, por Del Castillo Editores. A pesar de tratarse de un país vecino y con amplia tradición poética, y acaso por tratarse de una editorial pequeña y de recursos restringidos, la obra tuvo poca difusión y escasa repercusión en Argentina y en el exterior. Estas limitaciones privaron al lector de poesía en lengua castellana de una obra notable por su calidad, profundidad y belleza, poseedora de una expresión poética de vasto registro cultural y notable manejo del lenguaje.
Tengamos también en cuenta la importancia del galardón obtenido por “La yegua de la Noche”, uno de los premios más prestigiosos de aquellos años, con un jurado compuesto por María Angélica Bosco, María Granata y Eduardo Gudiño Kieffer, escritores argentinos de primerísima línea y por Raúl Castagnino, Presidente de la Academia Argentina de Letras, y el Dr. José María Castiñeira de Dios, Presidente de la Sociedad Argentina de Escritores, las dos mayores instituciones literarias de la República Argentina.
Si bien esta reseña, específicamente ha de referirse a “La Yegua de la Noche” no dejaremos de señalar que Luis Benítez, uno de los principales poetas de la generación de 1980 (así se denomina en Argentina a los poetas que comenzaron a publicar en la década de 1980) es autor de cuarenta y cinco volúmenes entre poesía, ensayo, narrativa y teatro y hoy es considerado uno de los principales poetas argentinos y latinoamericanos de los último 30 años.
El poema que presta su título al libro es la cifra que lo ubica (y al poeta) en tanto referencia cultural. Cito el epígrafe del poema La yegua de la noche:
“The nightmare, mare of the night...”
“La pesadilla, yegua de la noche...”
Robert Graves
Recordemos que una de las obras capitales de Robert Graves es su extenso ensayo mito-poético “La diosa Blanca” (que seguramente ha transitado Luis Benitez) donde se origina la cita que encabeza el poema. Tal vez un trazo de esa Diosa Blanca, enigmática, feroz e indescifrable halle su correlato en un extenso poema de este volumen, cito:
“…
sácame de la nada invócame haz que nuevamente sea
entre los seres las horas y las cosas
haz que sea nuevamente entre los hombres
sí sobre todo haz que nuevamente sea entre los hombres”
… (Veo a una mujer maquillarse – Pág. 15)
Se puede decir que se destaca, entre otras cualidades de este libro, la claridad con que el autor plantea el lugar desde donde habrá de situar su escritura, característica por otra parte rastreable en toda la obra poética de Benitez. Aquí lo vemos explícitamente en el poema que abre el libro, con palabras sencillas, directas, contundentes: cito
“No me pregunto ya por el sentido
que tiene o no tiene este oficio oscuro.
Simplemente es otra manera, posible, de estar vivo.”
…
“Me pregunto por los miles de días y de noches
que han debido transcurrir para que hiciéramos esto”
(Esta mañana escribí dos poemas” – Pág. 9)
Para Benitez poeta esa “otra manera” del estar vivo implica la condición de admitir que el suyo es un oficio que indefectiblemente dejará zonas imposibles de iluminar por la misma imposibilidad de la palabra, más allá de todo sentido. Y más allá de toda tradición en la que el poeta, lo quiera o no, pueda quedar atrapado, es consciente de los otros elementos que permitieron generar el patrimonio (incluyendo lo inefable, dominio de la poesía más genuina) que ha hecho posible la palabra poética: el tiempo transcurrido desde los albores de la humanidad y la frágil y maleable memoria que construyen la tradición. Estas premisas, el bagaje cultural, su historia, el tiempo y la memoria, articulan la palabra con que Benitez ha construido este precioso libro.
También el extrañamiento que acomete al poeta al adoptar ese “desde donde” que ha elegido como pilar de la obra y que es apreciable también en todos los otros libros de poesía del autor, cito:
“Esta mano que tiendo
y que te aguarda
es otro vano prodigio,”
…
“la contemplo a veces con ese solo asombro
que reservamos para lo extraño.
Ha viajado conmigo toda la noche.
Quizá, no lo recuerdo, ha palpado
cosas que no tienen forma.”
(La mano – pág. 10)
Ese mismo extrañamiento aparece en los versos finales del poema “Drogas para mañana / Risueña curiosidad” (pág. 26), cito:
“por las dudas observa
ligeramente inquieto el piso frente a él
le tranquiliza su sombra porque todavía sigue allí”
Una de las cualidades que suelen distinguir a la poesía es la capacidad de unir imágenes e ideas dispersas en una juntura que por obra del lenguaje recrea lo existente bajo la luz de vínculos novedosos, generando a la vez inquietud, belleza y reflexión si el lector se presta disponible y se atreve a una lectura detenida y profunda. En este registro Benitez también ofrece su multiplicidad de sentidos poéticos. Para ello veamos el poema “En el museo de adentro” (pág.12). donde una visita a un museo arqueológico y la osamenta de un dinosaurio son metáfora de la fiereza de la pasión amorosa y el dolor que también la intensidad pasional conlleva en su transcurso; otro aspecto, no menor de este poema es la persistencia de lo primitivo en el sujeto humano más allá de los siglos, cito:
…
“los cónicos dientes las fauces en el solo hueso
como la crueldad de dos que se aman
y se hieren profundamente en una frase”
…
“por ese jurásico escondido
tan suyo fue como nuestro es
aquel pantano
es este
malignamente te amo
malignamente te espera esta carne desnuda” …
Se puede percibir aquí, tanto como en el poema Jeux de bête (pág. 21), la presencia de las penas personales del poeta, pero que en el caso de Benitez no lo llevan a descender a la pobreza de la dimensión confesional disfrazada de poesía, sino que se vale del dolor como recurso para enmarcar el texto con un aspecto más dentro de la riqueza constitutiva de su obra. Cito:
“Como nuestro mundo se ha partido hace mucho
comprendí que era inútil intentar con otra especie de las
que salen de los dedos”
…
“Te escribí una carta de amor y luego estuve mucho tiempo
cerca de 2.000 años contemplando ese objeto inverosímil
sacado de la nada depositado allí sobre la mesa” –
…
“Y yo del otro lado del hilo me iba a quedar como ariadna a
esperar que del mismo común laberinto saliera el imposible
teseo o el no menos improbable minotauro
Nadie sale por una carta de amor del laberinto” - “Carta a Bizancio” (pág. 32)
Es innegable la importancia que el lenguaje tiene en este libro tanto como en toda la obra del poeta, en el sentido en que la palabra como verbo es creadora y a la vez origen y destino de todas las cosas a las que paradójicamente jamás alcanza.
Y para combatir esa paradoja Luis Benitez se vale del poema “El Hudson” (pág.22) donde traza una suerte de estrategia que permita soportar y convivir con lo irremediable que toda paradoja implica. Se vale para ello de las armas que su alta poesía dispone. Recurre entonces a la sorpresa como herramienta de arranque y nos dice:
“Cuando la tomamos demasiado en serio,
la poesía empieza a tomarnos en broma” (pág. 22):
e inmediatamente después pone en juego la segunda parte de su estrategia, salirse del tiempo y el espacio corrientes, el tiempo-espacio de la prosa del mundo y resumir todo en un espacio-tiempo poético, un tiempo y un espacio que desconocen temporalidades y distancias, que unen seres apartados o cercanos, cosas próximas o lejanas entre sí; esta es la virtud de la palabra poética que Luis Benitez propone en el poema, en este libro y por extensión en toda su obra. Cito:
¿Qué otro río es este bajo el nombre
sino el mismo río que te mata, Heráclito, en sus aguas?
Las saladas y las dulces son el idéntico
caudal que las transporta:
una orilla es el Hudson, otra es el Ganges
y hay otra orilla, además, para otros nombres.” (pág.23)
Es la poesía que une todo en una síntesis que no es más que la conversión del mundo en una recreación poética, de la naturaleza, del insecto a las galaxias, de los reinos vegetal, animal, y mineral con la cultura, paradigma de lo humano, sus mitos y realidades, por mediación de la palabra que la instala y sin fin la recrea. Todo en “La yegua de la noche” constituye una vasta metáfora de un mundo intemporal y “sine locus” (si se me permite el término para indicar un lugar sin correlato físico) que es otro y más real, más sensible, más… ¿verdadero tal vez? que este pobre pequeño mundo de padeceres y algunos placeres que llamamos real.
Con esta publicación, que luego de treinta años encuentra felizmente su segunda edición, Luis Benitez acerca al atento lector al universo de su poderosa palabra poética cuya lectura recomendamos.
REFERENCIAS
(*)Tiempo de Parque Ediciones, ISBN978-631-90853-7-2, 50 páginas, Buenos Aires, 2026. Facebook: https://www.facebook.com/people/Tiempo-de-parque-ediciones/61558647095576/
E-mail: tiempodeparqueediciones@gmail.com
(**)Alberto Boco nació en la Ciudad de Buenos Aires, República Argentina, en 1949, donde actualmente reside. Ha publicado, entre otros, los siguientes libros de poemas: “Arcas o pequeñas señales” – Buenos Aires – 1986 – Libros de Tierra Firme. “Galería de ecos” – Buenos Aires – 1989 – Ediciones Ultimo Reino. “Ausentes con aviso” – Buenos Aires – 1997 – Libros de Tierra Firme. “Cartas para Beb” – Buenos Aires – 2007 – Edición del Autor. “Riachuelo” – Buenos Aires – 2008 – Ediciones de la Quintana. “Malena” – Buenos Aires – 2012 – Edición del Autor. “Estación de nosotros” – Buenos Aires- 2014 – Buenos Aires Poetry. “Visitas inoportunas” – Buenos Aires – 2014 – Editorial El jardín de las delicias. “Para un programa de disolución y otros textos” – Buenos Aires – 2016 – Ediciones En Danza – “Enigmática gracia de las cosas”- Editorial Pinap – Buenos Aires – 2025-. Mantiene inéditos más de 10 volúmenes de poesía. Poemas suyos fueron publicados en revistas literarias de Argentina y el exterior, entre ellas Río Grande Review de la Universidad de Texas at El Paso, EE.UU.; Revista Nagari, Miami, EE.UU., y Littoral Magazine, Reino Unido. Poemas suyos han sido también publicados en revistas literarias en Colombia, Brasil y Rumania. Ha recibido diversas distinciones, entre ellas el Primer Premio en el Primer Concurso Nacional de Poesía “César Domingo Sioli". de Argentina. Escribió varios artículos y reseñas en revistas literarias impresas y virtuales, de Argentina y del exterior.

Luis Benítez

Alberto Boco